27/12/17 % COMENTARIOS

El arte de viajar

Leyre Bozal Chamorro

Conservadora Fundación MAPFRE

Apertura de caja, con obra en su interior, en el montaje de una exposición en Fundación MAPFRE

Apertura de caja, con obra en su interior, en el montaje de una exposición en Fundación MAPFRE

Cuando uno llega a Venecia, una de las cosas que resultan más chocantes, al menos para los que no estamos acostumbrados, es que tras bajar del avión,  tomas un taxi para llegar hasta la ciudad. Dicho taxi no es sino una barca que cruza la Laguna hasta el destino requerido. También podrías tomar un autobús, que te lleva por carretera hasta Piazza Venecia, pero entonces la magia, no sería seguramente la misma.

El año pasado tuve que hacer de correo de una de nuestras obras más importantes, Mademoiselle Léonie, de Pablo Picasso, uno de los pocos dibujos de un cubismo analítico casi estricto, si así puede decirse que se conservan, y Venecia me recibió muerta de frío y en todo su esplendor. Se siente uno raro al acompañar a un Picasso a Venecia, casi parece una cosa insólita, como de cuento, también se siente uno privilegiado, claro, pues en la vida cotidiana no suelen ocurrir cosas así. Atravesar la laguna, perderte por las callejuelas, subir y bajar los innumerables puentes  que llegan hasta Ca Pesaro es una experiencia que merece la pena, no lo es menos llegar a Ca Pesaro, seguramente uno de los museos más bonitos del mundo, con una de las colecciones de arte italiano contemporáneo más importante de Europa.

La exposición para la que prestábamos la obra se titulaba La donna che legge y trataba de establecer un itinerario por las lecturas y las influencias que estas lecturas habían supuesto para Gabrielle Chanel. Al llegar a la sala de exposiciones, la mitad de la muestra estaba ya  instalada y sólo faltaban algunas obras por colgar en la pared, algunos vestidos y libros que colocar en estanterías y maniquís. Cuando haces de correo de una obra de arte debes esperar a que te traigan la caja, comprobar los precintos, y una vez abierta la misma y la obra sobre una mesa preparada para tal efecto, realizar el informe de conservación, donde se anota si la obra ha sufrido algún tipo de desperfecto en el viaje. Tras el informe, y si no hay ningún imprevisto, el comisario y los responsables de montaje colocan la obra en la pared ante la atenta mirada de la correo que debe comprobar que todo esté en orden, la luz, la temperatura y la humedad, la pared en la que se cuelga la obra, etc…

Entrar en una sala semivacía en la que pronto los cuadros, las esculturas, los dibujos o los vestidos conformarán una historia, tiene algo de especial. Es como estar casi en un sueño. En un escenario en el que todavía no han entrado los actores, es una sensación parecida a contemplar un cuadro de Giorgio De Chirico. No sabes muy bien donde estás, hay poca luz, suele hacer frío, parece un lugar deshabitado, pero también sabes que en poco tiempo esas paredes, esa sala, volverán a estar llenas de vida. De emoción, porque alguien tenía una historia que contarnos y todo ello gracias a las obras – normalmente prestadas por instituciones, que, como la nuestra, se dedican al mundo del arte- y a los espectadores que las miran, porque como señalaba el propio PicassoUn cuadro vive su vida como cualquier otro ser vivo, experimentando los cambios que la vida cotidiana nos impone. Es natural, porque un cuadro no vive sino gracias a quien lo contempla.


Acepto la política de privacidad


COMPARTIR Y DESCARGAR

  • Link
Leyre Bozal Chamorro

Leyre Bozal Chamorro

Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid, Leyre Bozal es conservadora de Fundación MAPFRE, donde ha comisariado la exposición Zuloaga en el París de la Belle Epoque, 1889-1914, además de coordinar otras muestras como Dayanita Singh, Yves Saint Laurent y La mano con lápiz, Dibujos del siglo XX.

Anteriormente, participó en el comisariado y coordinación de distintas exposiciones, entre las que se encuentran: Alberto Corazón, Leer la Imagen,  Zona de Emergencia, nuevos valores del diseño, Pasaje al Futuro, entre Oriente y Occidente, Prensa y Guerra Civil Española (1936-1939).

Entre sus publicaciones cabe destacar: Zuloaga en el París de la Belle Epoque, 1889-1914 (Catálogo de la exposición); Un monumento a la Memoria: La Peste de Camus y el Cretto de Gibellina de Alberto Burri; Luis Fernández; La Mirada crítica del pop; Pablo Picasso, Suite Vollard; Colás y su amigo Velázquez y Picasso. En el taller.

Además, ha participado en distintos proyectos de investigación de I +D entre los que destaca Representaciones de la violencia y el mal en el arte y la cultura Contemporáneas en la Universidad Complutense de Madrid.