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Joaquín Torres García

Torres-García, Joaquín

Montevideo, 1874
Montevideo, 1949

Nacido en Uruguay, en 1891 Joaquín Torres García se trasladó con su familia al lugar de origen de sus padres, Mataró. Allí, tras sus inicios autodidactas, empezó a asistir a la Escuela de Artes y Oficios. Cuando, en 1892, se trasladaron a Barcelona, Torres García ingresó en la Llotja, donde coincidió con Mir, Sunyer y Nonell, entre otros, y recibió el influjo del impresionismo francés. Al año siguiente se incorporó al Cercle Artístic de Sant Lluc.

A partir de 1894 participó en las Exposiciones Generales de Bellas Artes, en la sección extranjera. Pronto comenzó a trabajar en la ilustración de libros y el diseño de carteles, y entabló amistad con artistas importantes de la Barcelona del momento, como Manolo Hugué, Pichot, Sebastià Junyent, los hermanos Sunyer o Picasso.

En 1901 empezó a pintar al fresco, participando en una dinámica de trabajo en grupo con pintores, músicos, escultores y poetas. Afirmó su concepción idealista del arte en el artículo “Augusta et Augusta”, de 1903. Trabajó con Gaudí en la Sagrada Familia y también en la reforma de la catedral de Palma de Mallorca. En 1904 consiguió sus primeros encargos de decoración mural para la iglesia de San Agustín de Barcelona y para la de la Divina Pastora en Sarrià. En 1905, su obra evolucionó hacia el planismo, en la línea de creadores como Puvis de Chavannes. En 1907 comenzó su labor docente en la escuela del Mont d’Or de Barcelona y Tarrasa.

Integrado en el grupo de intelectuales catalanes liderados por Eugenio d’Ors, en 1911, por mediación de éste y otros escritores y artistas del noucentisme, recibió el encargo de parte de la decoración del palacio de la Generalitat, donde realizó ventanales y pinturas murales representando una mítica Arcadia con figuras clásicas, hoy desaparecidas. En esa época defendió el noucentisme en escritos como “Notes sobre art” (1913) y “Diàlegs” (1915).

A partir de 1915, su obra empezó a acusar el influjo de las vanguardias, al tiempo que entraba en contacto con los pintores Barradas o Robert Delaunay. Hacia 1920 partió hacia Nueva York, pasando por París, después de que fracasara la pequeña industria de juguetes que iniciara en 1918. Aunque su etapa allí fue muy interesante, ante la falta de ingresos, Torres García se trasladó a Italia, donde se dedicó de nuevo al negocio de los juguetes. En 1926 marchó a París, y allí conoció a Theo van Doesburg, con quien iniciaría una extensa colaboración. También participó en la fundación del grupo Cercle et Carré.

En 1932, de vuelta a España, se instaló en Madrid, para después trasladarse a Montevideo, donde en 1933 fundó la Asociación de Arte Constructivo y, de 1936 a 1943 publicó la revista Círculo y Cuadrado. En 1944 abrió el Taller Torres García para instruir a los artistas jóvenes en las ideas y técnicas constructivistas. Ese mismo año publicó Universalismo constructivo, su obra teórica más importante.

Noemi de Haro

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