Bodegón

© VEGAP. Madrid, 2015 © COLECCIONES FUNDACIÓN MAPFRE

Peinado, Joaquín

Ronda, Málaga, 1898
París, 1975


Bodegón

ca.1941-1945


TÉCNICA

Témpera y aguada sobre cartulina

MEDIDAS

Medida papel: 18 × 27 cm (7 1/16 × 10 5/8 in.)

INVENTARIO

FM000310

CLASIFICACIÓN GENÉRICA

Dibujo

DESCRIPCIÓN

Existe en determinados artistas modernos un momento en el que, tras conocer o asumir la depuración y el idealismo cézannianos, o la abstracción y el conceptualismo cubista, tiene lugar un decisivo reencuentro con los objetos. Producido éste, la percepción de la cualidad plástica y de la propiamente objetual se hace simultánea, indistinta, y el equivalente que devuelve la pintura es una y otra cosa al mismo tiempo. Joaquín Peinado fue uno de estos artistas, y se podría añadir que tuvo la suerte de ser un creador que, aunque estimado fervientemente por un reducido grupo de conocedores, nunca logró que su obra trascendiera al gran público; gracias a esta especie de aislamiento, de distancia, Peinado pudo cultivar su don a lo largo de su dilatada trayectoria.

La obra que comentamos pudo ser realizada por el artista entre los años 1941 y 1945. Se reconoce este período por el carácter casi metafísico de las composiciones y porque los objetos están definidos en suaves tintas planas, sin el enérgico y geometrizante perfilado de los contornos que caracterizaría su producción posterior. Peinado comenzó en la Escuela del Paular y bajo el influjo de Vázquez Díaz, sin atender en primera instancia los requerimientos de la vanguardia más militante. Luego marchó a París, a los veinticinco años, siendo uno de los primeros creadores de su generación en instalarse en la capital francesa. La primera manera parisina de Peinado fue la neoclásica; en ella retrató a sus allegados y al torero «El Niño de la Palma». Pero, a renglón seguido, decidió invertir la máxima de Severini y, en vez de caminar del cubismo al clasicismo, lo hizo del clasicismo al cubismo; al neocubismo, se debería decir, con el que él y varios de sus correligionarios parisinos parece que quisieron comenzar de nuevo en la trayectoria de lo moderno. Un neocubismo que pudo ser curvilineal o geométrico, pero en el que el artista llegaría a buscar soluciones originales en torno a 1927-1929, al tiempo que se acercaba a la figuración lírica de Bores y Cossío, y mostraba tímidas tentaciones surrealistas en algunos dibujos e ilustraciones. No tenemos muchas noticias de la obra de Peinado en el transcurso de los años treinta. El artista desempeñó entonces oficios de carácter burocrático en la administración civil del Estado. ¿Le apartó esta tarea de la pintura? Quizás. Pero puede manejarse otra hipótesis: en los años treinta, Peinado se cansó de plegarse al curso de los acontecimientos artísticos y buscó el encuentro con la pintura a través de sí mismo. Descubrió que su sensibilidad se avenía a todo aquello que considerase la pintura como arte pro forma; por ello, al hablar de Peinado, es tan fácil evocar a Cézanne y al cubismo, sin ser el Peinado maduro, exactamente, ni cubista ni cézanniano.

El Peinado maduro de la búsqueda del parecido a la abstracción entendió la pintura como lugar de encuentro entre la estructura formal de los objetos y el placer del color en su pureza. Fue así como se convirtió en un pintor independiente, ajeno a las modas y a enrolarse en la actualidad perentoria del Movimiento Moderno. Pero quizás vaya siendo hora de decir que la independencia de Peinado tiene también algo de fácil lugar común. La afirmación del arte pro forma llevada a cabo por el artista no fue muy distinta de la de otros creadores de la escena parisina en la posguerra, afirmación que recogía y sintetizaba toda una corrien­te de sensibilidad de lo moderno. La emergencia del informalismo dejó a un lado el interés por este tipo de propuestas. Pero los tiempos han cambiado, lo sucedido es parte de la Historia, y al arte pro forma de Peinado, como al de tantos otros artistas de su misma sensibilidad, le está llegando el tiempo de la recuperación.

[Eugenio Carmona]

INSCRIPCIONES / LEYENDA

Firmado en el ángulo inferior derecho

BIBLIOGRAFÍA

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VIDAL, Lucas, Dibujos de Joaquín Peinado, Madrid, Ibérico Europea de Ediciones, 1974.

FECHA DE INGRESO

2000

PROCEDENCIA

Galería Antaeus S.L., Barcelona
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