Retrato de Manolito Pendás

© COLECCIONES FUNDACIÓN MAPFRE

Regoyos, Darío de

Ribadesella, Asturias, 1857
Barcelona, 1913


Retrato de Manolito Pendás

1876


TÉCNICA

Grafito y carboncillo sobre papel

MEDIDAS

Medida papel: 61 × 42,5 cm (24 × 16 3/4 in.)

INVENTARIO

FM000320

CLASIFICACIÓN GENÉRICA

Dibujo

DESCRIPCIÓN

El joven asturiano Darío de Regoyos mantuvo durante su adolescencia, y hasta el año 1876, una continua lucha para dedicarse al arte. Su padre, Darío de Regoyos Molenillo, reconocido arquitecto, ingeniero y académico, deseaba ver a su hijo vinculado a la arquitectura, siguiendo sus pasos. Un deseo paterno que vino a chocar con la pasión del futuro artista por la música y la pintura.

Regoyos, según manifiesta en sus cartas, detestaba tener que estudiar asignaturas que ni entendía, ni le gustaban. Solo su madre, doña Benita Valdés y Sieres, supo comprenderle; en 1876, cuando falleció su padre, comenzó su dedicación exclusiva a la pintura y dos años más tarde se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en la asignatura «Paisaje Elemental», impartida por el pintor belga Carlos de Haes y en la que recibió clases de dibujo paisajístico.

Con obras como este excelente Retrato de Manolito Pendás, con quien desconocemos si el pintor tuvo alguna vinculación familiar, Regoyos nos muestra su interés por dibujar la figura humana.Destacan en el dibujo, de inmediato, las características que regirán posteriormente su arte, centrado prioritariamente en reflejar con fidelidad lo esencial que define a una persona, como en este ejemplo, o un paisaje. En este caso, es la cabeza del niño la que eligió el artista para definir su personalidad, razón por la cual aparece recogida con gran sensibilidad, destreza y detalle, mientras deja el resto del cuerpo en forma más o menos esquemática, aunque sin olvidarse de plasmar la actitud del niño.

Esta forma de llevar a cabo sus impresiones también la trasladó Regoyos a sus retratos al óleo —como puede apreciarse, por ejemplo, en sus estudios de mendigos—, en los que su interés por los rasgos fisonómicos fue notablemente superior al dedicado al resto del cuerpo y al entorno que rodeaba a la persona retratada; consigue de esa manera una representación expresiva de gran calidad sin necesidad de llegar a precisiones fotográficas, como sí buscaban los pintores seguidores de la escuela de Roma, profundamente contrarios a su forma de pensar.

El interés de Regoyos por el retrato no solo es evidente en sus primeros pasos, sino también durante su estancia en Bruselas, donde se matriculó en 1879 en la Real Academia de Bellas Artes de Bélgica, en la asignatura «Diseño según la cabeza antigua», impartida por el pintor belga Van Sevendonc. Por ello, entre las obras que llevó a cabo en Bélgica se encuentran retratos o escenas donde la figura humana es el tema elegido. Posteriormente se comprueba que durante toda su carrera pictórica son frecuentes este tipo de obras, alternadas con paisajes, efectos de luz, nocturnos y escenas de interiores.

Durante aquella estancia en Bélgica, Regoyos se dedicó, así mismo, a su otra gran pasión: el paisajismo. Para ello siguió los consejos de su profesor en Madrid, Carlos de Haes, quien le indicó que recibiera clases del pintor belga y antiguo profesor suyo Joseph Quinaux, sugerencia a la que Regoyos respondió asistiendo a su taller desde comienzos de 1880. Esta convivencia de ambas tendencias está confirmada por sus obras, aunque su interés por la figura humana resulta notablemente destacado en sus cuadernos de croquis, llenos de notas protagonizadas por tipos populares —gitanos, manolas, bailarinas, cantaores, etcétera—, tomadas durante sus incansables viajes. Pero, sobre todo, dicha convivencia se aprecia en el hecho de que, en sus paisajes, aparezcan casi siempre figuras humanas, asociando de esa manera el paisaje con la vida cotidiana.

[Juan San Nicolás]

INSCRIPCIONES / LEYENDA

Firmado, fechado y titulado en el ángulo inferior izquierdo: «“Manolito Pendás” /Rivadesella / D. de Regoyos / 1876»

BIBLIOGRAFÍA

BAROJA, Pío, Darío de Regoyos, Bilbao, La Gran Enciclopedia Vasca, 1973.
CORRAL, Alberto, y  SAN NICOLÁS, Juan (comisarios), Darío de Regoyos 1857-1913, cat. exp. Madrid, Fundación Caja de Pensiones, 1986.
PRADO VADILLO, Mercedes (comisaria), Tradición y modernidad en la pintura de Darío de Regoyos, cat. exp. Gijón, Museo Nicanor Piñole, 2002.
PUENTE, Joaquín de la, Regoyos, Madrid, Sarpe, 1988.
Regoyos (1857-1913), cat. exp. Oviedo, Museo Provincial de Bellas Artes, Banco de Bilbao, 1980.
SAN NICOLÁS, Juan, Darío de Regoyos. Barcelona, Edicions Catalanes S.A., 1990.
SAN NICOLÁS, Juan (comisario), Los XX. El nacimiento de la pintura moderna en Bélgica, cat. exp. Madrid, Fundación Cultural MAPFRE Vida, 2001.
Darío de Regoyos, cat. exp. Madrid, Fundación Cultural MAPFRE Vida, 2002.
SAN NICOLÁS, Juan, y CORRAL, Alberto (comisarios), Darío de Regoyos 1857-1913, cat. exp. Madrid, Fundación Caja de Pensiones, 1986.
SORIANO, Rodrigo, Darío de Regoyos (Historia de una rebeldía). Madrid, Imprenta F. Peña Cruz, 1921.
TUSSEL, Javier (comisario), Darío de Regoyos: impresiones del norte, cat. exp. Santander, Fundación Santillana, 2000.

FECHA DE INGRESO

2002

PROCEDENCIA

Erlogu S.L., Madrid
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