20/09/17 % COMENTARIOS

Las Hermanas Brown, un retrato de familia

Nuria García Arias

Licenciada en Historia del Arte y Máster en Museos y Patrimonio

Nicholas Nixon

Nicholas Nixon
Las hermanas Brown, 1995
©Nicholas Nixon. Cortesía Fraenkel Gallery, San Francisco
© Colecciones Fundación MAPFRE

El tema de este post, que hoy os presento, debía estar dedicado a una de las obras de las colecciones de Fundación MAPFRE. Tengo que confesar que resulta complicado quedarse con una sola obra, especialmente para mí, ya que siento debilidad por la fotografía y el dibujo, técnicas dominantes en estas colecciones.

Entre todas las obras que forman parte de la colección hay tres fotografías, que, por muy diferentes motivos, me gustan especialmente: “World´s Fair, New York City” de Garry Winogrand, “Wall Street, New York” de Paul Strand y The Brown sisters de Nicholas Nixon. Quizá en otro momento pueda dedicar unas líneas a las otras dos, pero en esta ocasión, me gustaría hablaros de las Hermanas Brown.

Se trata de un retrato de familia vivo que va creciendo de año a año. Una obra que me brinda la oportunidad de hablar del género del retrato, lo que lo identifica y la evolución histórica que queda reflejada en esta obra.

 

 

¿Qué es un retrato?

Comencemos definiendo a qué nos referimos cuando hablamos de retrato. Se trata de la representación de una persona concreta a través de una pintura, escultura o fotografía. Nace de la necesidad de singularizarse, por ello a menudo, un retrato va más allá de una descripción física, captando también la psicología del personaje. No todas las representaciones de personas son retratos, cuando se representa a una colectividad o generalidad, se denomina tipo, cuestión que no desarrollaré en este texto.

La capacidad de realizar un buen retrato va más allá del dominio de la técnica, siendo necesaria cierta mirada analítica, para poder llegar a captar la esencia de una persona.

Antes del boom de las cámaras fotográficas personales, muy pocos eran los que tenían acceso al retrato para poder compartir su imagen y se servían de un artista para poder producirla. Por lo tanto, la capacidad de tener un retrato estaba vinculada a tener cierta solvencia económica.

El retrato, a lo largo de la historia, ha tenido una gran importancia política y social. El retratado se constituía en el orden social de diferente modo que el resto de personas. Era una forma de identificar a las personas que representaban al poder (religioso o civil). Por ejemplo, gracias a las monedas conocemos los rostros de los emperadores romanos que las acuñaron. Los retratos también servían además para mantener contacto con la familia lejana y para concertar matrimonios, por ello es frecuente que existan varias copias del mismo retrato.

Aunque hay diversos precedentes, entre ellos el retrato romano, es en el Renacimiento cuando el retrato adquiere un verdadero impulso, cuando el centro del universo se desplazó de Dios hacia el hombre.

Aunque hablamos de representar la individualidad de cada sujeto, también eran habituales los retratos en grupo, bien por compartir un mismo momento histórico, bien por vínculos gremiales o familiares.

Al hablar de retratos de familia, es inevitable pensar también en los retratos de la nobleza y corte. En muchas ocasiones era una forma de hablar de la continuidad y fortaleza de la familia, es decir otra manifestación de poder. Dentro de estas representaciones también podían darse las de grupos de hermanos ataviados con los atributos que definen su posición en la familia o el futuro destinado para ellos.

La modernidad trajo al género del retrato nuevos protagonistas, comenzaron a retratarse personas humildes, con vidas normales o especialmente castigadas. La paulatina popularización de la fotografía propició el desarrollo del género y, como afirma Antonio Muñoz Molina mostrar “Las caras de los desconocidos”. Muestra de ello podemos encontrar en las colecciones de Fundación MAPFRE, que recientemente presentó su exposición y catálogo “Retratos: Colecciones de Fundación MAPFRE”. Recordemos, por ejemplo, obras como “Sin título (Cristina)” de Anna Malagrida, “Simran” de Fazal Sheikh o a “Susan Thompson, Cape Split, Maine” de Paul Strand. También tenemos ejemplos excepcionales de retratos de familia como “Oko Yentumi, Omankrato of Tutu and Family, Ghana” y  “The Family, Luzzara, Italy” ambas de Paul Strand y, por supuesto, The Brown sisters de Nicholas Nixon.

¿Qué tiene de especial las Hermanas Brown?

Esta serie es obra del norteamericano Nicholas Nixon. Un autor preocupado por la temática social que recoge la influencia de artistas como Walker Evans, Eugène Atget, Henri Cartier-Bresson, Robert Adams o Harry Callahan.

Quizá una de sus obras más conocidas es la dedicada a su mujer Bebe y sus hermanas Mimi, Laurie y Heather. El origen de dicha serie fue fruto de la casualidad. De manera espontánea durante una celebración familiar en agosto de 1974, Nicholas tomó una fotografía a su mujer y cuñadas. Parece que el resultado no le satisfizo, así que decidió repetir la misma toma al año siguiente. Lo interesante es que después de entonces siguió repitiendo la fotografía año tras año, conservando el orden de aparición de las hermanas. A través de ella podemos percibir el paso del tiempo y nos hace partícipes de este encuentro anual.

Se trata de una obra que se va completando en el tiempo con un final no definido. De cada imagen solo existen siete copias, de las cuales una pertenece a Fundación MAPFRE. En total, la serie está formada actualmente por 40 fotografías.

En las Hermanas Brown vemos como los límites de serie, colección y obra se difuminan, porque aunque cada obra tiene su individualidad, cobra sentido en el conjunto de totalidad de obras que conforman la serie.

¿Y a vosotros que os hace sentir esta serie?, ¿conocéis ejemplos semejantes?

 


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Nuria García Arias

Nuria García Arias

Profesional del social media con 9 años de experiencia, desarrollando proyectos de comunicación tanto propios como para instituciones, empresas o profesionales autónomos. Aúna sus conocimientos de comunicación y gestión cultural, para la creación y gestión de eventos culturales de forma transversal y global. Realiza, además, trabajos de comisariado, consultoría de arte y comunicación. Docente y conferenciante habitual en foros sobre museos, arte y social media. Licenciada en Historia del Arte y Máster en Museos y Patrimonio, ha dirigido más de diez Proyectos de Innovación y Mejora de la Calidad Docente de la Universidad Complutense de Madrid. Creadora de la plataforma de comunicación cultural Veo Arte en todas pArtes.

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